
KH/s significa "kilohashes por segundo" y representa la capacidad de un dispositivo para realizar aproximadamente mil cálculos de hash por segundo. Es una unidad estándar utilizada para medir la tasa de hash en minería.
El proceso de hashing puede compararse con la creación de una “huella digital” para la información: la misma entrada siempre generará la misma huella, mientras que entradas distintas casi siempre producirán huellas únicas. En la minería, los dispositivos prueban continuamente diferentes entradas buscando una huella (hash) que cumpla los criterios de la red. Cuanto mayor sea el KH/s, más intentos de hash se realizan por segundo.
KH/s es una unidad específica dentro de la medición general de la tasa de hash, que indica cuántos intentos de hash puede procesar un dispositivo por segundo.
Piense en la tasa de hash como “boletos por segundo” en una lotería: cuantos más boletos (hashes) compre por segundo, mayores serán sus probabilidades de ganar, aunque no hay garantía; el éxito también depende de la competencia en la red y de la dificultad de la minería. KH/s es la unidad de “miles” en velocidad, junto con otras como H/s (hashes por segundo), MH/s (megahashes), GH/s (gigahashes), TH/s (terahashes) y superiores.
La conversión entre KH/s y otras unidades de tasa de hash sigue un sistema decimal:
Ejemplos:
Estas conversiones permiten estandarizar comparaciones entre especificaciones de hardware de minería, estadísticas de pools y descripciones de productos de minería en la nube, evitando errores al comparar cifras con diferentes unidades.
La importancia de KH/s depende del algoritmo de minería y la escala de la red. En redes Proof-of-Work (PoW) como Bitcoin, los equipos líderes suelen operar a nivel de TH/s; en ese contexto, KH/s se usa principalmente con fines educativos o para comparar hardware antiguo. Para algoritmos más aptos para CPU, como RandomX, KH/s representa una tasa de hash relevante.
En la segunda mitad de 2024, los exploradores públicos de blockchain muestran que la tasa de hash total de la red de Bitcoin está en el rango de cientos de EH/s, muy por encima de KH/s. En cambio, para algoritmos optimizados para CPU (como RandomX), un ordenador de sobremesa estándar puede alcanzar varios o decenas de KH/s, según el modelo de procesador y las optimizaciones. Así, la competitividad del “KH/s” varía considerablemente según el algoritmo.
KH/s determina su “participación” en un pool de minería o en toda la red. Sus recompensas dependen de tres factores: su proporción respecto a la tasa de hash total, la dificultad de la red y la relación entre el precio de la criptomoneda y el coste eléctrico.
Por ejemplo, si su dispositivo aporta 50 KH/s a un pool con una tasa de hash total de 100 GH/s (100 000 000 KH/s), su participación en ese momento es 50 ÷ 100 000 000 = 0,0000005. Esta es solo una proporción instantánea; los pagos reales también dependen de factores como ajustes de dificultad, recompensas por bloque, el método de reparto del pool (PPS, PPLNS, etc.) y la estructura de comisiones.
Además, la tasa de hash no se traduce linealmente en beneficio: si el precio de la criptomoneda fluctúa, sus ingresos en moneda fíat pueden subir o bajar con la misma tasa de hash; el aumento de la dificultad diluirá sus ganancias por KH/s.
Primero, fíjese en la unidad y el algoritmo; después, valore la estabilidad del rendimiento y el desglose de costes.
Paso 1: Confirme la unidad: ¿es KH/s, MH/s o GH/s? Cada salto multiplica por mil; confundir unidades lleva a errores graves.
Paso 2: Compruebe el tipo de valor: ¿es “pico” o “estable”? Los valores estables reflejan mejor el rendimiento a largo plazo.
Paso 3: Revise el algoritmo y la dificultad: normalmente se indica el algoritmo (como SHA-256, RandomX) y la dificultad actual o pasada. Estos factores determinan el contexto competitivo de su KH/s.
Paso 4: Analice los costes y los periodos de contrato: esto incluye comisiones del pool, costes de mantenimiento, cargos eléctricos y duración del contrato. KH/s solo mide la velocidad; no contempla estos gastos.
Las hojas técnicas de hardware, las páginas de estadísticas de pools o los resúmenes de productos de minería en la nube suelen mostrar todos estos datos juntos. Al consultar cifras de tasa de hash, valore siempre la unidad, el algoritmo, la dificultad y las comisiones en conjunto.
Para un mismo rendimiento en KH/s, un menor consumo eléctrico implica mayor eficiencia en costes. La eficiencia suele expresarse como potencia por unidad de tasa de hash, por ejemplo, W/KH o J/H (julios por hash).
Ejemplo: El dispositivo A opera a 10 KH/s con 50 W de consumo (eficiencia = 5 W/KH). El dispositivo B logra 12 KH/s con 80 W (≈6,67 W/KH). Aunque B ofrece más KH/s, su eficiencia energética es menor. En regiones con electricidad cara, el dispositivo A podría resultar más rentable. La decisión debe equilibrar precio, vida útil, costes de mantenimiento y valor esperado de la criptomoneda.
Riesgos:
Tendencias: Las principales redes PoW han experimentado un crecimiento continuo de la tasa de hash. El hardware evoluciona rápidamente de KH/s a MH/s, TH/s o más. Hoy, KH/s es habitual en minería por CPU, dispositivos periféricos, contextos educativos o pruebas. Al elegir hardware o productos en la nube, valore tanto el ecosistema del algoritmo como la velocidad de evolución del hardware.
KH/s es una unidad fundamental para medir la velocidad de minería: el número de intentos de hash por segundo. Para comprender el alcance de KH/s, tenga en cuenta el tipo de algoritmo, la tasa de hash y dificultad de la red, así como el consumo eléctrico y los costes operativos. Los próximos pasos incluyen: dominar la conversión de unidades; aprender a identificar “valores estables”, “comisiones” y “términos de contrato” en páginas de dispositivos o minería en la nube; y utilizar dispositivos pequeños o simuladores para observar cómo KH/s impacta en el rendimiento y el consumo eléctrico. Si va a invertir, revise siempre los términos del contrato, los riesgos de la plataforma y los costes eléctricos; nunca decida solo por el valor bruto de KH/s.
Sí; 100 MH/s es mucho más potente que 500 KH/s. MH/s significa megahashes por segundo; 1 MH/s equivale a 1 000 KH/s. Así, 100 MH/s son 100 000 KH/s. Al subir de unidad (de KH/s a MH/s a GH/s), la potencia computacional crece exponencialmente, como ocurre con metros y kilómetros en distancias.
Depende del algoritmo de minería y del nivel típico de dificultad de cada criptomoneda. Las monedas con alta dificultad (como el antiguo Ethash de Ethereum) suelen usar MH/s o GH/s; las de menor dificultad (como RandomX de Monero) emplean KH/s. Todas estas unidades miden potencia computacional; la diferencia está en la escala. Las páginas de minería de Gate adaptan automáticamente la unidad adecuada para cada criptomoneda; no es necesario convertir manualmente.
No necesariamente. Aunque un KH/s más alto implica mayor capacidad de cálculo, las ganancias finales dependen de la tasa de hash total, la dificultad de la minería y el precio de la criptomoneda. Incluso con un KH/s alto, si la dificultad sube mucho o el precio baja, sus ingresos pueden reducirse. Para estimar el retorno potencial, consulte las proyecciones de beneficios en tiempo real en las páginas de minería en la nube o pools de Gate.
Esto se debe a la arquitectura del chip y al proceso de fabricación. Los mineros más recientes usan procesos avanzados que logran 500 KH/s con menos electricidad; los modelos antiguos requieren mucha más energía para el mismo rendimiento. Por eso la eficiencia energética (“KH/s por vatio”) es clave: mide el coste eléctrico por unidad de tasa de hash. Elegir mineros más eficientes reduce la factura eléctrica y aumenta la rentabilidad.
Puede comparar de dos formas: primero, revise las especificaciones oficiales de su minero y compare su KH/s real con el teórico; si la diferencia supera el 5–10 %, revise su configuración. Segundo, consulte páginas de comparación o foros en plataformas como Gate para ver resultados reales de otros usuarios con su modelo. Si su tasa de hash es mucho menor que la de otros, los problemas pueden deberse a drivers desactualizados, sobrecalentamiento o overclocking incorrecto; revise cada caso paso a paso.


