El Departamento de Justicia de EE. UU. ha dado marcha atrás al desestimar su acusación de fraude contra Nathaniel Chastain, el exejecutivo de OpenSea, tras una sentencia decisiva de un tribunal de apelaciones. La reversión del tribunal de apelaciones se centró en dos fallos críticos: instrucciones inapropiadas al jurado y la determinación del tribunal de que los datos de NFT carecían de sustancia comercial suficiente para constituir fraude por cable. Este desarrollo señala un cambio significativo en la forma en que las autoridades de justicia de EE. UU. abordan la aplicación de la ley en criptomonedas, particularmente en lo que respecta a las valoraciones de activos digitales. La decisión llega en un momento en que el mercado global de NFT continúa su contracción sostenida, lo que plantea preguntas sobre la estrategia regulatoria en una economía digital en evolución. El caso subraya las tensiones en curso entre los estatutos tradicionales de fraude y las características novedosas de los activos basados en blockchain, sugiriendo que los fiscales podrían enfrentar un escrutinio mayor al perseguir acusaciones similares. Los expertos ven esta reversión como emblemática de una recalibración regulatoria más amplia, donde las autoridades están reevaluando las prioridades de aplicación de la ley y los marcos legales que rigen los mercados cercanos a las criptomonedas.
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El Departamento de Justicia de EE. UU. ha dado marcha atrás al desestimar su acusación de fraude contra Nathaniel Chastain, el exejecutivo de OpenSea, tras una sentencia decisiva de un tribunal de apelaciones. La reversión del tribunal de apelaciones se centró en dos fallos críticos: instrucciones inapropiadas al jurado y la determinación del tribunal de que los datos de NFT carecían de sustancia comercial suficiente para constituir fraude por cable. Este desarrollo señala un cambio significativo en la forma en que las autoridades de justicia de EE. UU. abordan la aplicación de la ley en criptomonedas, particularmente en lo que respecta a las valoraciones de activos digitales. La decisión llega en un momento en que el mercado global de NFT continúa su contracción sostenida, lo que plantea preguntas sobre la estrategia regulatoria en una economía digital en evolución. El caso subraya las tensiones en curso entre los estatutos tradicionales de fraude y las características novedosas de los activos basados en blockchain, sugiriendo que los fiscales podrían enfrentar un escrutinio mayor al perseguir acusaciones similares. Los expertos ven esta reversión como emblemática de una recalibración regulatoria más amplia, donde las autoridades están reevaluando las prioridades de aplicación de la ley y los marcos legales que rigen los mercados cercanos a las criptomonedas.