Imagina que te dan 10 fichas para jugar en un torneo.
Cada mal trade es una ficha que se va. Cuando se acaban, estás fuera. No importa lo bueno que seas, ni cuánta teoría domines: Sin gestión de riesgo, te estás autoexpulsando del mercado. Es lo único que garantiza tu supervivencia y permite que tu ventaja matemática tenga tiempo de jugar a tu favor.
Esta página puede contener contenido de terceros, que se proporciona únicamente con fines informativos (sin garantías ni declaraciones) y no debe considerarse como un respaldo por parte de Gate a las opiniones expresadas ni como asesoramiento financiero o profesional. Consulte el Descargo de responsabilidad para obtener más detalles.
Imagina que te dan 10 fichas para jugar en un torneo.
Cada mal trade es una ficha que se va.
Cuando se acaban, estás fuera.
No importa lo bueno que seas, ni cuánta teoría domines:
Sin gestión de riesgo, te estás autoexpulsando del mercado.
Es lo único que garantiza tu supervivencia y permite que tu ventaja matemática tenga tiempo de jugar a tu favor.