¿Los proyectos de criptomonedas enfocados en la privacidad son solo una moda, o hay algo más grande en juego?
Se dice en la calle: ciertas jurisdicciones no son exactamente acogedoras con las herramientas de privacidad de código abierto. ¿Puertas traseras de cifrado? ¿Demandas de acceso a dispositivos? Esa es la supuesta realidad que enfrentan algunos proyectos.
Aquí está la pregunta incómoda: cuando los gobiernos presionan por este tipo de compromisos, ¿qué dice eso sobre hacia dónde nos dirigimos? ¿Es esto solo una cautela regulatoria, o estamos siendo testigos de una erosión lenta de la autonomía digital?
El debate sobre la privacidad ya no es abstracto. Se está desarrollando en decisiones de política real que podrían redefinir cómo construimos, usamos y confiamos en los sistemas descentralizados.
Es hora de prestar atención.
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FastLeaver
· hace12h
Creo que el truco del gobierno sobre las puertas traseras de encriptación ya debería haberse expuesto. Los proyectos de privacidad o realmente hacen algo o son solo tontos, no hay una línea intermedia.
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FlashLoanKing
· 11-29 03:56
El método del gobierno es realmente increíble, primero un cuchillo blando y luego un cuchillo duro, en otras palabras, solo quieren el poder de regulación.
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MemeTokenGenius
· 11-29 03:51
En pocas palabras, los proyectos de moneda de privacidad ahora son como un castillo sitiado, el gobierno llama a la puerta y dice "coopera un poco".
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MidnightTrader
· 11-29 03:31
¿El gobierno quiere backoor? Jeje, esa es su verdadera cara, en realidad no les importa nada de la innovación.
¿Los proyectos de criptomonedas enfocados en la privacidad son solo una moda, o hay algo más grande en juego?
Se dice en la calle: ciertas jurisdicciones no son exactamente acogedoras con las herramientas de privacidad de código abierto. ¿Puertas traseras de cifrado? ¿Demandas de acceso a dispositivos? Esa es la supuesta realidad que enfrentan algunos proyectos.
Aquí está la pregunta incómoda: cuando los gobiernos presionan por este tipo de compromisos, ¿qué dice eso sobre hacia dónde nos dirigimos? ¿Es esto solo una cautela regulatoria, o estamos siendo testigos de una erosión lenta de la autonomía digital?
El debate sobre la privacidad ya no es abstracto. Se está desarrollando en decisiones de política real que podrían redefinir cómo construimos, usamos y confiamos en los sistemas descentralizados.
Es hora de prestar atención.