La Ley CLARITY avanza con un impulso serio. El senador Kevin Cramer ha señalado que el proyecto de ley podría avanzar antes del receso del 7 de agosto, y el presidente de la CFTC, Michael Selig, lo ha etiquetado públicamente como una “legislación que debe aprobarse” para mantener a EE. UU. competitivo. También existe una posibilidad real de que el Senado empiece votaciones procedimentales tan pronto como el 13 de julio.
El panorama político sigue siendo complicado, aunque. Mientras la comunidad cripto vibra con optimismo, algunos analistas creen que el camino se está estrechando. Las probabilidades en mercados de predicción han fluctuado alrededor del 50%, reflejando esta incertidumbre. Los principales obstáculos son las preocupaciones éticas, los debates en curso sobre los rendimientos de los stablecoins y las protecciones para desarrolladores, y el peso de por sí del calendario del Senado.
Para contexto, la Ley CLARITY aprobó la Cámara en 2025 y salió de la Comisión de Banca del Senado en mayo de 2026. Su objetivo es crear un marco regulatorio integral para los activos digitales. El proyecto de ley dividiría formalmente la autoridad regulatoria entre la CFTC y la SEC, a la vez que eximiría a muchas materias primas digitales de las leyes tradicionales de valores. También protege explícitamente el derecho a la auto custodia de criptoactivos.
A la presión se suma el receso de agosto que se aproxima. Si el proyecto de ley no supera al Senado antes de esa fecha, su camino se vuelve mucho más difícil. El panorama político se complica aún más por los importantes ingresos cripto del presidente Trump, lo que ha hecho que aprobar “lenguaje sobre ética” sea una condición importante para algunos demócratas. Esto ha creado una negociación delicada que todavía podría desmoronarse.
El panorama político sigue siendo complicado, aunque. Mientras la comunidad cripto vibra con optimismo, algunos analistas creen que el camino se está estrechando. Las probabilidades en mercados de predicción han fluctuado alrededor del 50%, reflejando esta incertidumbre. Los principales obstáculos son las preocupaciones éticas, los debates en curso sobre los rendimientos de los stablecoins y las protecciones para desarrolladores, y el peso de por sí del calendario del Senado.
Para contexto, la Ley CLARITY aprobó la Cámara en 2025 y salió de la Comisión de Banca del Senado en mayo de 2026. Su objetivo es crear un marco regulatorio integral para los activos digitales. El proyecto de ley dividiría formalmente la autoridad regulatoria entre la CFTC y la SEC, a la vez que eximiría a muchas materias primas digitales de las leyes tradicionales de valores. También protege explícitamente el derecho a la auto custodia de criptoactivos.
A la presión se suma el receso de agosto que se aproxima. Si el proyecto de ley no supera al Senado antes de esa fecha, su camino se vuelve mucho más difícil. El panorama político se complica aún más por los importantes ingresos cripto del presidente Trump, lo que ha hecho que aprobar “lenguaje sobre ética” sea una condición importante para algunos demócratas. Esto ha creado una negociación delicada que todavía podría desmoronarse.






